Imagen
0

Ver películas con ollada coaeducadora

A escritora Iria Marañón propón uns tests estupendos para ver películas infantís desde a perspectiva de xénero.  Un deles é o test de Bachbel, que propón ver una película se cumpre cos siguientes requisitos:

  • Aparecen polo menos dúas personaxes femininas.
  • Estas personaxes falan unha á outra nalgún momento.
  • Esta conversa trata de algo distinto a un home (non limitado a relacións románticas, por exemplo dúas irmás falando do seu pai non supera o test).

Unha variante exixe que, ademáis, as dúas mulleres sexan personaxes con nome.

Si se aplicasen á inversa (es decir, aos homes), estas tres simples regras darían como resultado que prácticamente todas as películas estrenadas cumplen o requisito para os homes.? Polo contrario, se se aplica segundo o seu deseño orixinal, resulta sorprendente a cantidade de películas que non superan o test.

Outros filtros parecidos son o Principio de la Pitufina , o test da lámpara sexy ou o test de Mako Mori (1)

0

¿Qué podemos hacer para crear individuos felices y saludables?

Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.

Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. No tenga miedo de decir «no» a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.

Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.

Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos

Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.

Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego

Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)

Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.

Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida,

No cargue la mochila de sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.

Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación.

Proporcione oportunidades para el «aburrimiento», ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.

No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.

Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: «aburrimiento»

Ayúdeles a crear un «frasco del aburrimiento» con ideas de actividades para cuando están aburridos.

Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales:

Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.

Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.

Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.

Conéctese emocionalmente – sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.

0

La playa, los cuentos y los helados

Alastair McAlpine es médico en la ONG Paedspal (Ciudad del Cabo, Sudáfrica), donde proporciona cuidados paliativos a niños terminales. El doctor McAlpine, original de Johannesburgo, publicó hace unos días un hilo en Twitter en el que contaba algunas de las respuestas que le daban sus pacientes cuando les preguntaba qué es lo que más habían disfrutado en sus vidas.

Ninguno de los pacientes mencionó que le gustaría pasar más tiempo viendo la televisión, en Facebook o peleándose con otros niños. Algunos se acordaban de sus mascotas: “Me suelen preguntar si cuando sus animales mueran irán con ellos. Siempre les digo que sí”. El médico desvela que todos se preocupan por sus padres (“Ojalá mamá esté bien”); y también que recuerdan con cariño los cuentos que les habían leído en casa y los libros de los que disfrutaron ellos mismos (“Harry Potter me hizo más valiente”, contaba uno de los niños).

Algunos chavales confesaron a McAlpine que lamentaban haber perdido el tiempo preocupándose por lo que los demás pensaban de ellos y la mayoría resaltaban los momentos en los que se había reído mucho, lo bien que lo habían pasado en la playa y sus juguetes preferidos. Aseguraron al médico que la bondad es la mejor cualidad que puede tener una persona. “Me gusta cuando viene la enfermera, porque es amable y me duele menos”, afirmaba uno de los pacientes.

El sudafricano tiene clara la lección que ha aprendido después del tiempo que lleva trabajando con estos niños: “La vida es preciosa, pero puede cambiar en un instante, hay que cuidar las cosas que importan, ignorar las que no y… comer helado”.

Puedes leer el artículo completo en: https://verne.elpais.com/verne/2018/02/02/articulo/1517581135_346900.html