EPILEPSIA

Los jóvenes con epilepsia deben tener una escolaridad absolutamente normal, de modo que no se den actitudes de sobreprotección pero tampoco de rechazo ni de aislamiento.
La epilepsia tiene su origen en unos cambios breves y repentinos del funcionamiento del cerebro. Por esta razón, se trata de una afección neurológica, la cual no es contagiosa ni está causada por ninguna enfermedad o retraso mental. Algunas personas con retraso mental pueden experimentar ataques epilépticos, pero tener estos ataques no implica necesariamente el desarrollo de una deficiencia mental.
Según datos de la OMS indican que una de cada cien personas están afectadas por algún tipo de epilepsia.

Qué debe decir el profesor a los compañeros del niño epiléptico

Evidentemente el profesor no debe decir nada a los alumnos, a menos que el alumno con epilepsia sufra una crisis en clase o que exista riesgo de que pueda padecerla porque su enfermedad no esté siendo bien controlada.
El profesor debe explicar el significado de la crisis de forma acorde con la edad de los niños. De esta manera, se evitará que, ante la espectacularidad de la situación, los alumnos se asusten y consideren al enfermo como «diferente». El conocimiento previo de lo que puede suceder aumenta la solidaridad y la aceptación por parte de los compañeros.
En caso de que presente una crisis, debemos explicar que sólo se trata de una manifestación de la enfermedad que padece su amigo, y recalcarles de manera definitiva y concluyente que la epilepsia no es contagiosa.
El profesor debe, ante todo, transmitir tranquilidad ante la crisis y además saber…

Cómo actuar ante una crisis epiléptica:

– Con calma, sin miedo. Sólo se trata de la descarga eléctrica repentina de unas neuronas.

– Gira suavemente su cabeza hacia un lado para evitar que se acumule saliva en su boca.

– NO hay que controlar las convulsiones sujetando con fuerza a la persona; la crisis finalizará por sí misma.

– NO intentes ningún tipo de reanimación salvo que no inicie la respiración una vez finalizada la crisis.

– NO HAY QUE METER NADA EN SU BOCA, no existe riesgo de tragarse la lengua.

– NO hay que darle de beber ni administrarle ningún medicamento.

– Es conveniente poner algo blando debajo de su cabeza (una chaqueta doblada, una toalla…) para atenuar los golpes contra el suelo.

– Mira el reloj para saber el tiempo que dura la crisis.

– Observa las convulsiones y si hay relajación de esfínteres para poder informar al médico con el mayor detalle posible.

– Superada la crisis, tranquilízalo.

– Déjalo descansar, es muy necesario. Estará agotado.

Llama al 112:

– Si la crisis dura más de cinco minutos.

– Si tiene más de una crisis seguidas y no recupera la conciencia enre ellas.

– Si es la primera vez que le ocurre.

QUÉ DEBE SABER UN MAESTRO DE UNA ALUMNO CON EPILEPSIA

– Qué tipo de crisis tiene.
– Cuánto tiempo dura.
– Cuáles son los primeros auxilios apropiados.
– Cuánto tiempo debe de descansar después de la crisis.
– Cuáles pueden ser los desencadenantes de la crisis.
– Con qué frecuencia debe tomar la medicación.
– Qué efectos secundarios puede experimentar.
– Si hay alguna actividad que los padres o los médicos consideren que se debe limitar.
– Si tiene otros problemas médicos.

 

Fuente: http://epilepsia.blog.com.es/2009/04/19/epilepsia-y-escolaridad-5968915/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *