TIMIDEZ

Cada niño, igual que cada adulto, tiene su propia forma de ser, su modo de expresarse y mostrarse al mundo. Hay niños que se esconden detrás de mamá o papá y se agarran de sus piernas buscando seguridad cuando se encuentran en una situación nueva o deben saludar a un desconocido. Otros, en cambio, afrontan este tipo de situaciones sociales sin ninguna dificultad, mostrando un desparpajo absoluto.
 
No hay que olvidar que son niños y es normal que en determinadas circunstancias se sientan intimidados.

Es posible que hayais vivido en más de una ocasión con vuestro hijo  alguna situación en la se ha mostrado muy tímido, escondiéndose detrás de vosotros o tapándose la cara con las manos. Es posible también que en tal circunstancia hayais reaccionado diciéndole “¡Venga hombre, saluda a la señora que no pasa nada!” y él ha hecho todo lo contrario, ha seguido detrás de vosotros pegado, agarrándose fuertemente.

Y es que cuando vuestro hijo actúe con timidez o retraimiento, lo mejor que podeis hacer es no hacer caso,  como si nada, no obligarle a saludar, no insistir, no forzarle. Cuanto más le digais peor, menos conseguireis. Él seguirá escondiéndose más y más. En cambio si seguís hablando como si nada, como si su actuación no tuviera importancia, lo más probable es que se vaya relajando y cogiendo más confianza,  hasta tal punto que acabe actuando con normalidad.

Aceptar sus reacciones, su modo de ser, es la mejor forma de actuar ante un niño que se muestra tímido y retraído.

Sin embargo los padres podeis ayudar a que nuestro hijo vaya venciendo poco a poco esta timidez, favoreciendo, incentivando el desarrollo de nuevas conductas de relación social, por ejemplo

  • Llevarle  al parque para que se relacione y jugué con otros niños y haga nuevos amigos.
  • Evitar contestar por él cuando le hagan preguntas, dejar que se exprese libremente.
  • No castigarle, reprocharle o criticarle por su timidez.
  • Evitar compararle con otros niños, esto aún les genera más ansiedad.2
  • Hacer actividades en grupo con otras madres y padres de la guardería o escuela.
  • Aceptarle tal y como es.
  • Evitar sobreprotegerle, no le ayuda, todo lo contrario, fomenta este tipo de reacciones.
  •  Animarles a hablar en público, cantar, disfrazarse,… siempre sin que sea una imposición y que ellos tengan ganas de hacerlo.

La timidez en los primeros años de vida no se considera un problema. Pero si a partir de los 5-6 años aún persisten los problemas de relación con los demás deberíamos consultar con un profesional de la psicología infantil.

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